"Te vas a ir al infierno tanto por ser brujo como por ser homosexual", fueron las palabras que me atormentaron durante mucho tiempo, ya que creciendo en una familia católica y homofobica no me era permitido ni ser lo uno ni lo otro, todo era condenado por un Dios que era todo amor, por un Dios al cual yo quería amar a toda costa, un Dios que merecía todo mi respeto incondicional porqué envío a su unico hijo a morir para que TODOS pudiéramos ser salvados, menos los homosexuales, brujos y cualquier otra persona que fuera diferente de los católicos, me considere diabolico por mucho tiempo dándome golpes en la espalda porqué me gustaba lo paranormal, porqué mi ser me gritaba que ese era mi camino, y ni se diga las cien mil veces que llore porqué los hombres me llamaban la atención y no las mujeres, yo ya sabia que me hiva derechito al infierno.


El infierno era el último sitio el cual quería estar, así que encontré la solución me convertiría en sacerdote, claro esta, el sacerdocio borraría todo
pecado en mí, cosa que ni el bautismo pudo ya que seguía siendo homosexual, así que me vincule en la iglesia dando catequesis, ayudando en la parroquia
del barrio y claro está iniciando mi camino sacerdotal, y por un momento fui feliz dejaría de ver a los hombres de forma romántica y sexual(especialmente 
los atractivos), y todo aquel oscuro pasado de brujería, hechicería y ocultismo no serio sino una lejana meta superada, pues estaba muy equivocado, 
los hombres eran más atractivos, por la educación que recibíamos y la meditación a la que nos vimos sometidos mi contacto con los Dioses paganos empezó a
ser más fuerte, y la iglesia cada vez era mas vacía para mí, todo lo que en un tiempo era importante para mí no era más que una mentira, y sobretodo el 
Dios de amor que ellos predicaban y que yo adore por tanto tiempo se convirtió en un Dios lleno de odio que no podía perdonar a su propia creación y fue 
en ese momento cuando aquella luz que yo me había encargado de apagar por tanto tiempo se iluminó con tanta fuerza que en vez de dejarme ciego me devolvió 
la vista.

Por supuesto que Dios es amor, solo que es aquel que encontramos en cada parte del universo, no sentado en los cielos esperando a juzgar a vivos y a muertos,
es un Dios todo poderoso capaz de entender lo femenino y lo masculino, en otras palabras es un Dios y es una Diosa, siendo así la naturaleza de toda creación
así que ser homosexual no era algo aberrante era simplemente parte de mi naturaleza como creación divina, y sobretodo ser brujo no tenia nada que ver con 
la adoración del demonio, era la misma adoración a la fuerza divina, a la fuerza creadora por medio de la naturaleza, es decir, y con peligro a sonar 
redundante adorar a la divinidad atreves de la misma divinidad, en ese momento cuando deje de cargar el mundo en mis hombros, me desprendí totalmente de la 
cristiandad, en total ella no quería nada de mí ya me había condenado a un infierno por algo que ni siquiera fue mi desicion.

Yo sé que muchos de ustedes han, están o estarán en una situación similar y es por eso por lo que escribo mi experiencia personal, porqué quiero que entiendan
que no hay nada, absolutamente nada de malo en ser brujo, hay más verdad en la naturaleza que en la palabra de los hombres, la Tierra no miente, mientras
que los hombres sí, todo empieza a encajar de alguna u otra manera cuando nuestra búsqueda espiritual se convierte realmente en búsqueda y no en seguir los
pasos de otros, y es esa un de las razones por las que amo ser brujo; no nos paramos en las esquinas profesando la letra de un libro, que fue creado por
unos cuantos hombres a su conveniencia, y condenando a Raimundo y todo el mundo por ser diferentes. 

Si estás en esta pagina fue porqué sentiste una curiosidad honesta y autentica, si estás tomando el curso de brujería es porqué encontraste un camino 
por ti mismo después de que tú tomaras tu propia desicion, nunca fue obligatorio, como aquellas interminables clases de religión, o un bautismo que ni 
siquiera recordamos, que ni siquiera pudimos tomarnos el trago de la fiesta que nuestros padres nos hicieron porqué éramos unos bebes, acá quien se inicia
es en perfecto amor y confianza lo que significa que se hace por voluntad propia y después de haber analizado, experimentado, discernido y aceptado este 
camino, si decides ser brujo fue porqué tu mismo lo decidiste, en ningún momento te volviste brujo por miedo de irte al infierno o algún tipo de lugar donde 
sufrirás por eternidades.

Si por alguna razón eres un cristiano que anda buscando información sobre la brujería para que puedas condenarla, respeta lo que tu religión tanto
predica "libertad", no dicen ustedes que Dios creo el hombre libre y que ni siquiera Él interfiere en sus desiciones, yo no pierdo mi tiempo ni el de
mis estudiantes hablándoles sobre los peligros de ser de otra religión y si alguna vez condeno algo sobre ustedes es la historia que tienen,  y el 
robo de unas tradiciones y ritos mágicos para poder así satanizarnos, no sus creencias y muchísimo menos hago burla de su fe, no la comparto y doy mi 
experiencia personal para soportar mi desicion y solo la defiendo cuando alguien me confronta directamente o me pregunta sobre mis experiencias.
   
Una mujer que adoro muchísimo y es parte esencial en mi vida alguna vez dijo "no importa el nombre que le des a Dios, ya sea Yavé, Buda, Ala, Diosa, etc.,
es la misma esencia divina de la que todos provenimos", para encontrar iluminación en este mundo no existe un solo camino espiritual sino muchos, siendo
la brujería uno de ellos. Con esta carta no estoy tratando de persuadirte a que tomes este camino, solo quiero darte a conocer un poco de mi historia, 
también darte entender el porqué decidí ser brujo y darte a conocer que no estás solo en este camino.

Fegonusha

Una de las tantas representaciones de la Diosa, este caso la Diosa Shiva.

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Última Fecha de actualización 06//2008